de izquierda a derecha: German 'trastornado' Ayala y Brian 'el cudio' Boné
Algunos dicen que en la ciudad Carmelitana (Uruguay), en las actas figura que fue en Buenos Aires (Argentina) , pero yo me dejo llevar por la leyenda que dice que nuestro personaje nació en un pueblo al oeste de la tierra prometida, Israel.
En dicho país la historia cuenta que Marina Dupré da a luz a Brian Isaías Boné Dupré, quinto integrante de la familia que años más tarde arriba a la ciudad de Buenos Aires dejando constancia en las actas pertinentes, obteniendo así la nacionalidad argenta.
Años más tarde la familia Boné se iba a mudar a la ciudad que hoy todos conocemos por la gran actividad nocturna que ella expone, la ciudad de Carmelo.
Ya desde muy chico a Brian lo mandan a desarrollar sus habilidades con la redonda en el club Cerro de la ciudad anteriormente mencionada. Por los comentarios del barrio el muchacho era el futuro del balon-pié carmelitano. El destino iba a decir lo contrario ya que Brian, en primer lugar no iba a seguir viviendo en Carmelo y en segundo lugar la noche no lo iba a dejar desarrollar sus habilidades (?) futbolísticas.
En el año 1999 la familia que ya había vivido en diferentes lugares, se muda nuevamente para afirmarse en la alegre (?) ciudad coloniense. Este individuo completa la educación primaria en la escuela nº 2, misma escuela donde concurrió SarHuguito, el innombrable, y quien suscribe.
En ese año firma (?) el pase desde la institución de Cerro para poder militar en el Club Plaza de deportes, club que años más tarde lo galardonaría con el título de campeón departamental ganando una final increíble con un gol de él (el único gol que hizo) ante su rival clásico (cuando militaba en el Club de Cerro) Artigas de Carmelo.
Cuando concurría al liceo, conoce a ella, por motivos de privacidad no voy a decir el nombre (Agustina Armand Ugón). Meses de amorío pusieron la relación con sus amigos en cuerda floja, pero tiempo posterior se iba a dar cuenta de que ella no iba a ser la futura madre de sus hijos, cortando así su noviazgo, pero no definitivamente, porque en el correr del tiempo la iba a seguir viendo en ocasiones aisladas. Un fuego (?) que sin dudas dejo cenizas (?) y una cornamenta.
Ya avanzada su juventud decide dedicarse plenamente a lo que le gustaba… la noche. Anécdotas de esos tiempos hay muchas, recuerdo una que la voy a redactar en este momento.
Transcurría el mes de febrero, más precisamente la fecha en donde Colonia se transforma, para dar cabida a la mayor fiesta de esa estación del año:
En estos momentos nuestras fuentes (?) nos dicen que sigue con sus asuntos de gran importancia en Bs As, y que aparentemente está en la tan codiciada noche porteña. Luchando con una enfermedad que aparentemente no sería seria pero que lo ha obligado a hacer cosas fuertes, desde el punto de vista varonil, como ponerse lencería erótica femenina y esas cosas de tal magnitud. Desde acá le decimos que siga hasta las últimas consecuencias y que no se preocupe, ‘el fin justifica los medios’.
Lo esperamos nuevamente por tierras orientales, y no se olvide que la santa misa tiene una fecha reservada en el calendario del sol para usted.
Autores: Ricca, Diego y Artigas, Matías.
Colaborador: Teclado, Él.



